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Martes 24 de julio de 2012, por Culturas y Desarrollo en Centroamérica

Sostenibilidad institucional de las OSC mexicanas

Reflexiones del grupo focal realizado en México DF en abril del 2012

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- Introducción
- Experiencias en la gestión de recursos
- Análisis

Introducción

Como parte de la actualización que ha realizado CUDECA de sus estudios sobre la sostenibilidad institucional de las OSC, se llevó a cabo en México DF un grupo focal con varias organizaciones de este país contrapartes de EED, con el fin de conocer más de cerca sus experiencias de trabajo con fondos públicos y sus perspectivas sobre el acceso a fondos de la empresa privada, a través de fundaciones. Con el intercambio también se quiso arribar a aprendizajes capitalizables por organizaciones de México y otras latitudes.

Las OSC mexicanas cuentan con una mayor experiencia en este tipo de mecanismo de gestión de recursos, en comparación con organizaciones centroamericanas, y en esa medida el conocimiento de lo andado podrá ser de utilidad para la exploración de formas alternas de movilizar recursos en esta región.

La actividad se realizó el 26 de abril del 2012 y contó con la participación de representantes de siete organizaciones: Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario A.C. (IMDEC), Grupo de Estudios Ambientales A.C. (GEA), Grupo de Educación Popular con Mujeres (GEM), Centro de Estudios Ecuménicos (CEE), Centro Antonio Montesinos (CAM), Servicios y Asesoría para la Paz (SERAPAZ) y ENLACE Comunicación y Capacitación.

En esta memoria se recogen las principales ideas, inquietudes, sugerencias y propuestas discutidas durante el evento, y se presentan en dos partes. En la primera se sintetizan las principales experiencias de gestión de recursos expuestas por cada organización y en la segunda parte se recoge y se ordena el análisis realizado en el plenario, a partir de tres ejes temáticos: la Ley de Fomento y el acceso a fondos públicos; la experiencia con recursos de fundaciones empresariales; y finalmente la reflexión sobre lo que ha sucedido hasta el momento y hacia dónde apuntan a futuro las estrategias de sostenibilidad de las OSC participantes.

1. Experiencias en la gestión de recursos

IMDEC

En el 2007IMDEC establece una alianza con la Fundación C & A para un proyecto conjunto en el campo de la educación, llamado FORMAS. Para el 2009 esta fundación llega a cubrir el 100% del proyecto citado, incluyendo los gastos operacionales. El panorama varía en el 2010, cuando IMDEC debe cubrir la parte operativa bajo una razón 15/85, pero en el 2011 la Fundación vuelve a cubrir la totalidad de los gastos.

En términos generales, es desde el año 2000 que la institución comienza a trabajar con fondos privados, en un contexto caracterizado por varios elementos novedosos, entre ellos el de “renovación nacional” en el marco de la alternancia y el de la apertura del sector privado para establecer nuevos tipos de vínculos con la sociedad civil. Los recortes de la cooperación internacional se hacían también más notorios en aquel momento y aumentaba la necesidad de generar estrategias alternativas de sostenibilidad institucional.

Los fondos privados con los que se ha trabajado han financiado actividades en los campos del fortalecimiento institucional, desarrollo comunitario y educación, y han representado del 2009 al 2012, del 10% al 15% del presupuesto institucional.

En relación con otro tipo de movilización de recursos, IMDEC tiene experiencia con el voluntariado, principalmente internacional, aunque en la práctica no hay aun una política institucionalizada para el voluntariado.

GEA

Es una entidad que enfatiza su trabajo en el medio rural desde 1977. Dentro del grupo focal, hacen referencia específica al programa sobre campesinado, indígenas y soberanía alimentaria.

La cooperación internacional financia un 25% de su presupuesto institucional; la Fundación Gonzalo Río Arronte, una IAP, el 40%; y los fondos públicos, con los que se tiene experiencia desde 1978, del 10% al 20%. Finalmente, los recursos multilaterales han llegado a alcanzar un 5% del presupuesto y la venta de publicaciones y vídeos del 2% al 3%.

En lo que respecta a los fondos públicos, proceden de una variedad importante de fuentes y del 2005 al 2012 han financiado una gama amplia de actividades, tal y como se detalla en las tablas 1 y 2.

Tabla 1. GEA: Temas apoyados por fondos públicos 2005 – 2008

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Tabla 2. GEA: Temas apoyados por fondos públicos 2009 - 2012

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Los temas trabajados con fondos públicos son principalmente capacitación para la planeación participativa, manejo de conflictos, estudios biológicos y manejo campesino de recursos naturales. Son intervenciones puntuales para instancias gubernamentales que requieren “sapiencia” para hacer participativas sus iniciativas. No todos los fondos públicos a los que acceden son licitaciones, muchas veces las propias entidades gubernamentales solicitan el aporte de GEA.

Para GEA los fondos de la cooperación internacional y nacional son mucho más estratégicos porque favorecen la consolidación de procesos comunitarios y regionales de manejo campesino de recursos naturales y sistemas alimentarios sustentables de largo plazo. La cooperación internacional es la que ha permitido las acciones de incidencia en políticas públicas y la defensa de los derechos colectivos y de los bienes comunes a escala nacional.

En 2004 el GEA constituyó una nueva asociación civil, Grupo de Estudios Ambientales y Sociales, donataria autorizada, sólo así podía recibir fondos para iniciar un proyecto. Actualmente opera con ambas figuras identificadas como GEA.

El voluntariado sigue siendo marginal, aunque cada vez con muy buenos resultados, pero no ha sido cuantificado en términos económicos. Por otra parte, es constante la aportación de servicios sociales y tesistas de universidades como la UNAM, la Universidad Autónoma Chapingo, la Universidad Autónoma de Guerrero, entre otras.

GEM

La organización comienza a trabajar con fondos públicos a partir del 2000, por diversas razones, que se entienden mejor dentro del contexto que se vivía entonces.

Era un momento en el que se esperaba un cambio político derivado de la alternancia de poder, que pasaba ahora a manos de un partido diferente al PRI, tanto en el DF como en México. Era la coyuntura precisa para acercarse a esos fondos, que de alguna manera, opinan, les pertenecen. También hay que considerar que la cooperación ya comenzaba a retirarse del país.

En general, era un momento de cambio de paradigmas, a lo que se juntó la necesidad de diversificar fuentes de ingresos, por lo que deciden transformarse en “donatarias autorizadas”.

Las entidades gubernamentales con las que han trabajado incluyen INDESOL, CDI e IMUJERES DF, la Secretaría de Educación Pública, Coinversión del Gobierno del Distrito Federal, Consejo Nacional del Fomento Educativo, Instituto Federal Electoral (IFE), Secretaría de Gobernación CENAPRED, en proyectos como: Fortalecimiento de Organizaciones comunitarias de mujeres Indígenas y rurales, Coordinación docente del módulo elaboración de proyectos, nivel básico, «Ciudad Segura para las Mujeres», Formación de promotoras para el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia en el ámbito familiar, y la sistematización de los programas del Inmujeres DF, Niños y niñas alzan las voz, elaboración del Modelo para la Participación Equitativa.

Con fondos empresariales trabajan a partir del 2010 y provienen de dos fundaciones empresariales, Fundación ADO y Fundación Sertull; fortalecimiento organizativo de mujeres y economía solidaria.

Durante los últimos cinco años, 30 propuestas han sido respaldadas con fondos públicos y una con fondos empresariales. En el 2011, el 28% del presupuesto lo aportó los fondos gubernamentales.

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Otras de las estrategias seguidas para movilizar recursos incluyen la venta de asesorías y consultorías a OSC, fundaciones, universidades e instituciones gubernamentales; y la venta de materiales producidos por la propia organización, aunque esta es una estrategia poco desarrollada todavía.

En el último trienio han establecido también alianzas con CDI y organizaciones de la sociedad civil para el impulso del programa de género en esta entidad gubernamental.

Como organización, sienten que las actividades de gestión de recursos, por ejemplo la gestión de donativos, les distraen de su misión institucional. O trabajan o recaudan y es por esta razón que necesitan del apoyo de entidades como EED para su sostenibilidad.

No obstante, la retirada de la cooperación llevará a la organización a reflexionar sobre qué es lo que le ha hecho sobrevivir hasta la fecha y no se trata, desde su perspectiva, exclusivamente de un asunto de recursos monetarios.

CEE

El trabajo con fondos públicos comienza en el 2003, dentro de condiciones similares a las descritas con anterioridad por otros participantes (era un momento de cambio, en el que la alternancia de poder abría las posibilidades para acceder a estos recursos). Principalmente se ha trabajado con fondos de conversión del Instituto Nacional (INDESOL) para el desarrollo Social) y en menor medida con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y de Desarrollo Social del Gobierno del DF. En este año por un requisito que les faltó tuvieron que concursar para los fondos a través de otra organización (SEDEPAC), para poder acceder a estos fondos.

En los años 2010 – 2011 comienzan a trabajar con fondos de la empresa privada. Obtienen apoyo de la empresa Bimbo a través de la Fundación SERTULL. A escala internacional tienen el apoyo de Fundación PORTICUS.

Los temas apoyados por estos fondos son la profesionalización de las OSC, comunicación y nuevas tecnologías y prevención del abuso sexual infantil.

Es notoria la variedad de fuentes que componen el presupuesto institucional de CEE durante los últimos dos años, dentro de las que destaca, no obstante, el aporte de EED.

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La gestión de recursos financieros es evidentemente un asunto medular de la sostenibilidad de la organización, aunque permanece la inquietud de que requiere de mucho tiempo y trabajo.

El CEE es donataria autorizada por lo que un parte de sus ingresos (aunque muy menor) son donaciones de personas.

Otras fuentes alternas de recursos son el servicio social de estudiantes, el voluntariado, en la figura de pasantías de extranjeros (no contabilizado), y las alianzas con organizaciones hermanas.

CAM

La exposición inicia con el detalle de las diversas fuentes que sostienen financieramente a la organización, dentro de ellas destacan: EED, INDESOL, MM e INDF. El Gráfico 1 corresponde a una proyección financiera para el período 2010 – 2011.

Gráfico 1. CAM: Composición del presupuesto institucional 2009 – 2011

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El organismo reconoce que en el 2009 existía un cierto grado de dependencia de entidades gubernamentales, se hicieron muchas alianzas, entre ellas con IMUJERES, la Comisión de Derechos Humanos del DF y la Procuraduría de Justicia del DF.

En diciembre del 2011 se aprobó un proyecto con la Comisión Europea, Planeta Caos y CDHDF. Ese proyecto cubre ahora cerca del 50% del presupuesto institucional y abarca un período de dos años.

CAM no es donataria autorizada, por la maraña de trámites burocráticos y complicaciones contables que supone esa condición, en comparación con el beneficio que se obtiene a cambio.

Para esta organización, la cuestión fiscal es lo que más empantana la gestión de recursos de las OSC. Sin embargo, su reconocimiento organización de investigación y su registro ante CONACYT, ayuda a que no se pague el IETU y a tener mayores facilidades de obtención de recursos de investigación provenientes del Estado.

En 1989 se produce una reforma fiscal que tipifica a las OSC como empresas mercantiles con la obligación, como tales, de pagar impuestos. Ante esta situación, se forma una iniciativa para presentar un proyecto de Ley de Fomento a las Actividades de Desarrollo Social de las Organizaciones Civiles. Fue una reacción desde el sector de las OSC ante las modificaciones de ley que se consideraban perjudiciales.

Se buscó la negociación con el Gobierno Federal y con el Congreso y se realizó una labor de cabildeo por 13 años hasta que la ley se aprueba y publica en el 2003 – 2004.

Es de mencionarse que en la actualidad Hacienda solicitó un formato D-32 que obliga a las organizaciones civiles a declarar el IETU. Debido a que el formato no se adecúa a las OSC que no declaran este impuesto, tal es el caso de CAM, les devuelve una valoración negativa y les niega los recursos. Este año, se tuvo que hablar con altos funcionarios para que nos dieran la D-32 positiva, lo cual se logró. Pero, en la actualidad, junto con Convergencia, se está diseñando una estrategia para que se homologue la ley de fomento con las demás leyes y reglamentos de hacienda para favorecer a las OSC.

En este punto de la actividad, surge una discusión sobre la ley de fomento y las valoraciones generales de la experiencia de trabajo con fondos públicos, que se incorpora en este documento en un apartado específico dentro de la sección de análisis.

SERAPAZ

Esta organización depende por entero de la cooperación internacional, proporcionan algunos servicios, pero esto representa muy poco en su presupuesto.

Dentro de las agencias financistas, EED aporta el 33.48% del presupuesto institucional y el resto es gestionado con otros organismos, también alemanes y de Francia, Suiza, Holanda y los EE. UU.

La organización la componen 12 personas y además cuentan con la colaboración de voluntarios, gente de servicio social y cuatro cooperantes.

Tampoco se han constituido en donatarias autorizadas, por las mismas razones que han detallado los expositores anteriores (complejidad contable y burocrática en comparación con el eventual beneficio que representa).

ENLACE

Desde 1997 ENLACE ha regionalizado su equipo, éste abarca la conformación de cuatro equipos regionales en tres estados mexicanos (Guerrero, Oaxaca y Chiapas) y está compuesto actualmente por 30 personas. Una de las líneas estratégicas de la organización tiene que ver con la gestión y administración de recursos, con lo que busca llegar a ser sostenible financieramente a largo plazo.

Con la alternancia del poder en el año 2000, se rompen ciertos tabúes acerca de lo que implicaba ser ONG y se abre un espacio para el debate interno. En esta época, la organización experimentaba también el retiro de la cooperación internacional, se había ido EZE y el grado de dependencia general de la cooperación era considerable, un 90%.

El replanteamiento que supuso la coyuntura mencionada, flexibilizó a la organización para plantearse el acceso a fondos públicos y privados, y dentro de estas circunstancias es que se considera originalmente la posibilidad de elaborar una estrategia de diversificación financiera.

Inscrita dentro de este mismo esfuerzo, surge una iniciativa de conformar un área dentro del Equipo de Coordinación Institucional: “Vinculación Solidaria”, que vivió su apogeo durante el período 2004 – 2011. Se pensó inicialmente como una forma de conectar gente con la organización (voluntarios, cooperantes) haciendo énfasis en el rostro humano de la vinculación, más que en el aspecto económico. Es un área que ha abierto la relación de Enlace con las fundaciones empresariales y sostiene la Red de Colaboradores-as que aportan un recurso monetario periódicamente.

Esta iniciativa o red tiene la ventaja de que los fondos que genera y aporta no están “etiquetados”, es decir, no están predispuestos a tal o cual tema o proyecto. Su desventaja consiste en que necesita de mucho trabajo de mantenimiento y un seguimiento constante.

En el año 2004 se presenta una situación llamativa y es que con el acceso a los recursos de fundaciones empresariales, la organización observa una reversión en la composición de las fuentes de su presupuesto. La cooperación pasa a representar el 40%, los fondos públicos 30% y las fundaciones empresariales el restante 30%.

Como parte de las acciones de diversificación financiera, se llegó a constituir también un grupo de allegados de ENLACE, que aportaban donaciones individuales. Sus contribuciones se convirtieron en una fuente importante de recursos, pero estas han decaído recientemente.

De forma similar a los casos de otras organizaciones colegas, en la actualidad ENLACE concentra su gestión de recursos en Europa: Alemania y España, particularmente. Los recursos que aporta EED representan el 25% de su presupuesto.

Del debate que se generó en los años 2003 y 2004, sobre el relacionamiento de la organización con fundaciones empresariales, se generó un código de relacionamiento ético con el sector. El debate, que fue intenso, no cesa, y en mayor o menor medida se mantiene aún vigente.

El código de relacionamiento ético fue una expresión de una suerte de reinvención institucional. Desde entonces, ENLACE ha entablado relación con entidades privadas como Metlife, ADO, F. Lilly, Axtel, F. Santander, entre otros.

El acceso a este tipo de recursos no ha dejado de ser conflictivo, sin embargo. Por ejemplo, se rompe la relación con Metlife por la posición que en determinado momento asume ENLACE sobre los AFORES.

A la fecha, la organización siente la necesidad de retrabajar el código ético y adaptarlo a una época en la que ya no hay fondos de cooperación y ser un poco más flexibles en cuanto a las entidades con las que se puede tratar, pero manteniendo tres principios que son fundamentales que se puedan cumplir para poder relacionarnos: a) no transgresión a la autonomía institucional, b) que la empresa que trabaja en un territorio no vaya en contra de los derechos humanos de la población, y c) que el planteamiento de la empresa no entre en contradicción con el que postula Enlace.

Con respecto a los fondos públicos, han accedido a recursos de INDESOL, CDI, Gobierno del DF, IMUJERES Federal y SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales).

En el 2001, ENLACE tuvo 27 fuentes de financiamiento, entre públicas, cooperación internacional y privadas. En la actualidad la cooperación internacional representa el 65% del presupuesto, aportado principalmente por agencias españolas y de Alemania; los recursos públicos alcanzan el 8% y los fondos privados el 17%, entre fundaciones y empresas.

En acuerdo con lo expresado por otros organismos en la actividad, ENLACE es del parecer de que ser donatarios autorizados no es más un incentivo. Para solventar la complejidad burocrática y contable que supone el régimen fiscal, y como parte de la iniciativa de diversificación de fondos crean una IAP. Con ello logran un mejor trato del Gobierno, pero a cambio se encuentran sujetos a los controles oficiales a través de la Junta de Asistencia Privada.

Como organización, les ha tocado vivir un fenómeno inédito, organismos gubernamentales autónomos que solicitan dinero a las ONG. Por ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos del DF.

Análisis

En esta sección se hace un recuento de la reflexión que se generó entre los asistentes a la actividad, principalmente en torno al acceso a fondos gubernamentales y al relacionamiento con el sector privado.

Dicho intercambio se dio a lo largo de todo el grupo focal, pero en esta sistematización se presenta en su conjunto en un solo bloque.

Recursos públicos, Ley de Fomento y carga tributaria

El propio nombre de la Ley de Fomento revela parte de las circunstancias históricas y de las motivaciones e intencionalidad que la originaron. Se llama “Ley de Fomento a las Actividades…” y no “Ley de Fomento a las Organizaciones…” porque bajo el pretexto del apoyo a las organizaciones civiles, desde el Gobierno se pretendía regularlas e imponerles una serie de controles y limitaciones. Se realizaron gestiones entonces para que las leyes vigentes relacionadas con las figuras y potestades jurídicas de estos organismos se mantuvieran como estaban y que se promovieran más bien sus actividades.

En principio, dicha ley obliga a una política de Estado, de fomento a las actividades de las organizaciones civiles, no obstante eso no se ha logrado; en la práctica concreta tal política no existe.

Lejos de fomentar las actividades de las organizaciones civiles, desde el Gobierno se ha venido complicando su acceso a los recursos estatales, a través de complicaciones fiscales que se siente más bien como un acoso. Entre otros aspectos, el control más estricto que ejerce hoy Hacienda sobre las organizaciones conduce a una sobrecarga de trabajo, ya que se les obliga a tributar como empresas mercantiles, por lo que deben declarar y pagar tres impuestos, IVA, ISR y IETU (Impuesto Empresarial a Tasa Única).

El acoso sentido, más las complicaciones burocráticas y contables son las principales motivaciones que han llevado a varias de estas organizaciones a evitar constituirse en donatarias autorizadas y a acudir a mecanismos alternos, como la creación de AC paralelas, para alivianar la carga del control fiscal.

Asimismo, las condiciones para lograr la exención del pago de impuestos, como el de la renta, suponen complicaciones importantes en términos de sistemas contables, además de sobrecarga de trabajo para las organizaciones.

Otras de estas mismas condiciones representan limitaciones a derechos legítimos de las OSC, como por ejemplo el impedimento de influir en la legislación y la vaga prohibición de intervenir en campañas políticas (se supone que la prohibición se limita a campañas político-partidistas, pero el término utilizado es lo suficientemente difuso como para dejar espacio para interpretaciones más restrictivas).

En relación con el IETU, sólo las donatarias autorizadas estarían libres en principio de él, no obstante, el gobierno se los está cobrando a algunas de ellas. La situación genera también una amenaza latente, ya que muchas organizaciones podrían acceder a inscribirse al IETU porque no les queda otra alternativa. El convertirse en donatarias no es tampoco una solución muy atrayente.

Ser organismos de desarrollo social, más que asistencialistas, representa también otra serie de obstáculos, principalmente políticos, y estos influyen a la vez en la asignación de fondos desde el estado, desde donde se priorizan las organizaciones asistenciales. En este sentido, si se observa con atención una porción importante de las grandes sumas que el Gobierno públicamente dice aportar a la sociedad civil, va a dar a entidades paraestatales, por ejemplo las de deportes.

Ante este tipo de situaciones, en la actualidad se está realizando un esfuerzo para constituir una alianza entre organizaciones civiles del DF, con el fin de exigir que la Ley de Fomento se cumpla realmente.

En términos prácticos, otra de las características de los fondos públicos es que son útiles para financiar intervenciones muy puntuales, que por su naturaleza no permiten consolidar procesos de largo plazo, además de que responden generalmente a objetivos y modos de vida y producción ajenos a los de las comunidades en las que se trabaja. El carácter puntual y rápido de los proyectos de gobierno supone además la elaboración de una multiplicidad de informes con el desgaste institucional que esto conlleva.

Otro rasgo característico del trabajo con fondos públicos es que la relación con las entidades de gobierno va a depender en mucho de las personas que en ese momento estén al frente de ellas. Puede ser una relación relativamente fluida (dentro del grupo se citan los casos de CDI, IMUJERES DF, entre otros) o bien tirante (se cita el caso de la Secretaría de Educación Pública).

El trabajo con fundaciones empresariales

Dentro de los organismos participantes del grupo focal se observaron dos tendencias, una más selectiva o reticente a tratar con fondos empresariales, principalmente sobre la base de razonamientos éticos y políticos; y otra más abierta, para la que pesa más, tomando en consideración las características de la coyuntura presente, la conveniencia de no estigmatizar al sector privado y estar atentos a la diversidad que se puede encontrar dentro de él, especialmente en la pequeña y mediana empresas.

En cuanto a la primera tendencia, existe una clara preocupación por evitar caer en incoherencias institucionales y éticas. No existe mucha confianza sobre las verdaderas intenciones de la empresa privada, en especial las grandes corporaciones, al participar de proyectos o actividades relacionadas con el desarrollo social.

También hay que tomar en cuenta que por lo general acercarse a fondos empresariales limita la capacidad de acción política de las organizaciones, como por ejemplo, manifestarse a favor de los derechos sindicales.

Algunos de los adherentes a esta posición insisten en la necesidad de plantear el problema de fondo cuando se valora el acceso a recursos privados y la eventual licencia que la actual falta de recursos daría a las organizaciones para acceder a plata, proyectos o plataformas cuestionables desde una perspectiva ética.

Como ejemplo, se cita el mecanismo RED para la mitigación del impacto del cambio climático. Puede ser una forma en la que los grandes países emisores y contaminantes compren su derecho de seguir dañando el ambiente. Habría que tener cuidado cuando se valora participar de un mecanismo como este en términos de la necesidad de recursos únicamente, ya que sería involucrar a las comunidades y sus territorios en una lógica de mercado y en actividades que alterarían sus modos tradicionales de vida y de cultivo.

Para las organizaciones que adhieren esta visión, antes de considerar más formalmente el acceso a recursos de la empresa privada sería conveniente primero explorar otros mecanismos de gestión de recursos, más alineados con sus misiones institucionales, por ejemplo el fortalecimiento de la venta de servicios y materiales propios.

Otro grupo de organismos se plantean la necesidad de reconocer la particularidad de la actual coyuntura, junto con las lecciones aprendidas del pasado y, sobre esa base, plantearse un cambio como OSC.

Al haberse originado bajo el amparo de recursos de cooperación internacional que se asumieron perpetuos, las OSC difícilmente se prepararon para innovar en el campo de la gestión de fondos y la sostenibilidad institucional, sin embargo, el escenario financiero cambió y ese es un hecho que no se puede ignorar y ante el cual emerge la gran pregunta: ¿Bajo qué nuevas bases vamos a dar sostenibilidad al trabajo que hacemos?

Dentro de estas circunstancias, las organizaciones deben cambiar también, y no sólo en cuanto a mecanismos de movilización de recursos, sino también en relación a la propia concepción de su trabajo, de sus labores de promoción de derechos y en relación al reconocimiento del aporte a la sostenibilidad que hace el mismo público meta.

Es decir, es importante rescatar y reconocer el trabajo de las OSC, que no se limita a pedir dinero; es necesario reivindicar la capacidad de las OSC de generar procesos de acompañamiento que van más allá de lo que pueda apoyar el Gobierno o la empresa privada, cuyos plazos pueden ser eventualmente cortos.

Dentro del sector privado, ha habido un segmento que se ha desestimado, el de las pequeñas y medianas empresas y dentro del cual se halla una gran variedad de posturas y cosmovisiones. Un organismo como ENLACE ha tenido buena experiencia con una de estas empresas, DEPCOT, que incluso invitaba a la organización para que fuera a platicar con los trabajadores.

IMDEC, por su parte, rescata varios aspectos positivos de su alianza con C&A para el proyecto FORMAS.

La experiencia les ha permitido cumplir con su misión y objetivos institucionales en educación y formación a gran escala, al tiempo que ha servido como un mecanismo para visibilizar a la organización en varios estados y lugares del país donde difícilmente hubiesen llegado de otra manera. La experiencia no deja de tener sus aspectos conflictivos, como una cláusula que le impide a IMDEC establecer otro tipo de vínculo o alianza para trabajar dentro del tema abordado en FORMAS.

La inversión institucional en recursos humanos y tiempo también es considerable. Su aparato administrativo se ha recargado y han llegado a percatarse de que esa inversión ha representado más de lo que la organización hubiera presupuestado y más, también, de lo que está escrito en el papel.

La entidad considera que un tipo de relación como el que ha establecido con C&A puede llegar a representar eventualmente una nueva modalidad de financiamiento, aunque difícilmente suplantaría a los recursos de la cooperación, al menos en el mediano plazo. Esto porque las fundaciones privadas buscan logros específicos y muy definidos que no siempre van a comulgar con las propuestas de las organizaciones civiles. A lo más, los fondos privados serían una salida para proyectos específicos, pero no la solución para la sostenibilidad integral de las organizaciones.

Con todo y todo, ha sido una buena experiencia que, además, ha llevado a la entidad a ampliar su equipo de trabajo y a tener por ende un mayor margen de maniobra a la hora de recibir propuestas nuevas.

Las experiencias rescatables que hayan tenido determinadas organizaciones con los recursos privados no significan desconocer la dificultad y también hostilidad que puede representar el nuevo contexto para las OSC, dentro del cual, por ejemplo, existen temas de trabajo más atractivos que otros en términos de posibilidad de financiamiento y en esa medida, organismos en situaciones de mayor o menor desventaja. Por ejemplo, el 50% de los recursos de la cooperación alemana van a medio ambiente. Otros temas importantes son los económicos (dentro de estos los productivos). La empresa privada no le va a entrar a temas como derechos sindicales, derechos humanos o derechos de las mujeres.

Puntos a favor y puntos en contra del acceso a recursos privados, la cuestión radica en que las OSC enfrentan el cambio inminente del modelo de cooperación que hasta hoy había representado la base de su sostenibilidad financiera e institucional.

Quizás se haga necesario, para despejar dudas y solventar obstáculos a priori, tener un mapeo claro de lo que desde las OSC se denomina “sector empresarial” para identificar espacios más afines a sus causas. Las empresas medianas y pequeñas, por ejemplo, están igual de afectadas por las políticas económicas. Es conveniente superar el maniqueísmo en el que tradicionalmente se ha caído desde la sociedad civil.

Asimismo, es conveniente extender esta discusión sobre el relacionamiento de las OSC con la empresa, hacia otros actores, como los gobiernos y la academia, porque incluso existen academias que no están totalmente a favor de las causas que defienden las organizaciones.

Otro de los elementos importantes para pensar en nuevas formas de gestionar la sostenibilidad de las organizaciones, es aprender a comunicar mejor el trabajo de cada una de ellas, quitar la excesiva carga ideológica del discurso institucional. Es una forma de procurarse un eventual acceso a recursos que a lo mejor están ahí, pero por no saber hacer un mejor planteamiento hacia afuera pueden estarse perdiendo.

Elementos para el seguimiento

En este apartado final se puntualizan las principales inquietudes surgidas en el evento, sobre las cuales podría estructurarse una línea base para el seguimiento de los problemas planteados en el grupo focal.

Dispersión de esfuerzos

  • Ha existido dispersión de esfuerzos de sostenibilidad entre las OSC. Hoy, esa dispersión se ve motivada, entre otros aspectos, por las constantes maniobras que las organizaciones deben realizar para enfrentar los obstáculos fiscales y contables provenientes del Estado.
  • Como cada ente está concentrado en la creación de estrategias de supervivencia institucional, se ha abandonado la acción conjunta para la reivindicación de derechos comunes como organismos civiles, como por ejemplo la gestión jurídico-política del acceso a los recursos públicos. En otros momentos, las organizaciones civiles habían participado del dictamen de proyectos y del Consejo Técnico Consultivo. Hoy, se hace necesario explorar maneras de volver a retomar iniciativas como CONVERGENCIA.
  • La dispersión de esfuerzos se incubó también en la burbuja de comodidad que generó la cooperación internacional, al establecer y fomentar por décadas “relaciones monógamas” con las organizaciones, casi ninguna de las cuales asumió en algún momento la posibilidad de que podría quedarse de repente sin los recursos de las agencias financiadoras.
  • Mientras esto sucede, organizaciones civiles con otro perfil ideológico y político han comenzado a ganar espacios de movilización de recursos de forma conjunta, y, en esa medida, sacan provecho de manera más efectiva de los beneficios de la Ley de Fomento. La Fundación Río Arronte, la Fundación Luis Aviñón, Monte Piedad y la Junta de Asistencia Privada están planteando algo que las OSC de desarrollo no han logrado aun concretar, convertirse en comunidad IAP, en un esfuerzo por articular recursos.
  • Otro elemento a tomar en cuenta es que, durante el período de la alternancia , hubo una fuerte competencia entre las OSC por la recaudación de fondos y ello, entre otros factores, condujo a desaprovechar las posteriores oportunidades de conjunción de esfuerzos.

Hacia una nueva convergencia

  • La coyuntura actual es el momento adecuado de volver a intentar algo que camine en esa dirección, ya no queda otra alternativa, y en esa medida será necesario generar un alto grado de confianza entre todas las organizaciones.
  • Para una nueva convergencia de OSC será indispensable gente nueva, joven, generaciones de recambio que, además de ideas y planteamientos frescos acordes con las características de la nueva época, no hayan heredado las viejas divisiones.
  • Para superar viejas divisiones y hacer posible una nueva convergencia de OSC es necesario comenzar por un autodiagnóstico, que las organizaciones se sienten a hablar lo que no se ha hablado y que sigue dividiendo, superar esa etapa.

Cambiar diseños institucionales

  • Quizás las preguntas que hay que responder primero son ¿Cómo estábamos en los 90 y cómo estamos ahora? ¿Qué hemos ganado y qué no se ha ganado? Y a partir de lo que no se ha ganado, ver qué es lo que hay que hacer para cambiar el panorama. ¿Cómo deconstruir una cultura institucional que no nos permite dar un giro, innovar mecanismos de recaudación de fondos? Ese es un paso necesario que hay que dar, pero que ha costado mucho.
  • Los cambios requeridos para lograr la innovación pasan necesariamente por la generación de nuevos diseños institucionales, de nuevos tipos de organizaciones que tal vez las generaciones más antiguas no sean capaces de pensar, y dentro de estos nuevos esquemas el tema de alianzas y consorcios será indispensable.
  • Las transformaciones planteadas deberán conducir necesariamente a la modificación de las ofertas institucionales y a la forma de exponer y comunicar esas ofertas. El capital de estas organizaciones es el impacto, pero si éste no se comunica no se genera confianza, elemento fundamental cuando se quiere pensar en nuevos públicos y socios.
  • Para materializar estas ideas, puede considerarse la posibilidad de que la cooperación colabore con actividades que generen condiciones para modalidades diferentes de movilización de recursos y de financiamiento del desarrollo, por ejemplo, el diagnóstico sobre el sector empresarial que se ha mencionado algunas veces durante el evento.
  • Un elemento que parece haber quedado claro luego de la discusión, es que la batalla de las OSC por los recursos tendrá en adelante un carácter fuertemente local, ya sea a través de donaciones particulares, de la venta de servicios o de la reivindicación del derecho como sociedad civil al acceso a fondos públicos.