Portada del sitio > Equipo capacidades organización y sostenibilidad (ECOS) > Apuntes > Veintitrés años apostando a los recursos locales

Lunes 5 de marzo de 2012, por Culturas y Desarrollo en Centroamérica

Veintitrés años apostando a los recursos locales

Una mirada en la experiencia del Movimiento de Apoyo a Menores Abandonados A.C. –MAMA

Enviar la referencia de este documento por email enviar por email | versión imprimir

En la búsqueda de experiencias y aprendizajes de iniciativas de organizaciones civiles en relación con la gestión de recursos, en el mes de febrero visitamos las oficinas del Movimiento de Apoyo a Menores Abandonados A. C. –MAMA, en Guadalajara, Jalisco, México. Allí nos entrevistamos con Rogelio Padilla, director y fundador de MAMA, llamado por los niños con quiénes trabaja como “Mairo” Rogelio, el “maestro”, entendido en términos amplios, quien enseña en la vida

Lo que sigue es una muy breve nota sobre esta organización y sus métodos de trabajo en la recaudación de recursos, sólo un aspecto, muy vital, de su trabajo.

Qué es MAMA

MAMA fue fundada en 1988, para dedicarse, como dice su Misión, a “defender, proteger y mejorar la vida de niños y niñas que viven y /o trabajan en la calle a través de programas de promoción educativa y asistencia”.

Con la perspectiva que brinda la metodología de la educación popular, MAMA procura que los niños construyan una vida nueva, que puedan ver el mundo con otros ojos y comprenderse en el mundo de otra manera. Construir para los niños condiciones de esperanza y oportunidades para su desarrollo.

El trabajo se desenvuelve a través de cinco programas.

  • Trabajo de calle. Se comienza con niñas y niños que trabajan en la calle, con quienes se organizan tres tipos de actividades: Operación amistad, Club de calle y Escuela al aire libre.
  • Casa Grande de MAMA. Casa-hogar que alberga alrededor de 50 niñas, niños, adolescentes y jóvenes, quienes además de la vivienda y un clima de hogar, siguen sus estudios algunos hasta terminar su secundaria.
  • Casa del niño Trabajador. Un centro educativo en donde se atiende a niñez trabajadora, alrededor de 80 niñas y niños, se les apoya en la construcción de un nuevo proyecto de vida.
  • Escuela de MAMA. Atiende actualmente a 167 alumnos en cursos de alfabetización, primaria y secundaria.
  • A toda Madre. Programa dirigido a madres de niñas y niños que trabajan en la calle, procura que mejoren su rol de madres y que cuenten con algunas condiciones para su desarrollo como mujeres. Actualmente participan 40 mujeres.

La institución cuenta con dos edificios en los que funcionan sus programas y alquila una casa donde funcionan sus oficinas, todo ello en la ciudad de Guadalajara. El personal: son 35 personas, 10 de ellas trabajan en la sede coordinando procesos institucionales (recaudación de fondos, PME, administración, relaciones, dirección, etc.); 25 trabajan en los Programas de MAMA, en los que se atienden 304 niños y niñas. Otras 10 personas están adscriptas a un nuevo Programa iniciado poco tiempo atrás, Lecciones de MAMA.

Acceso a recursos

La inquietud que motivó nuestra visita fue conocer las modalidades con que cuenta MAMA para acceder a los recursos necesarios a su funcionamiento durante tantos años. Rogelio considera que una de las fortalezas construidas durante su trayectoria ha sido la no dependencia de la cooperación externa. En sus 23 años, ha dependido fundamentalmente de los recursos locales. El público confía en MAMA, no tienen patrocinadores más que su mismo trabajo, se busca involucrar al público con su causa, “no se trata de sólo pedir plata, si no de que el público interiorice, comprenda, el problema que se trata y de sus causas”.

El presupuesto de MAMA ronda los 5 millones de pesos, de los cuales unos 3 millones fueron aportados por donantes individuales y corporativos en el 2010, el resto se alimentó de diversas fuentes, entre las que se cuentan eventos, fundaciones empresariales y fondos oficiales. Se cuenta con una base de donantes que alberga 762 donantes cuyo apoyo es mensual, representa casi el 60% de los ingresos de MAMA. MAMA opera con un déficit permanente, que se cubre con fondos públicos y privados a los que se accede vía concursos.

En el presente año se está concursando por recursos del Instituto Nacional de Desarrollo Social -NDESOL, los que pueden ascender a 700.000 pesos. Mientras que en dos convocatorias de un fondo estatal de Jalisco se puede acceder, de ganarse el concurso, a otros 500.000 pesos.

Se cuenta además con una amplia gama de donaciones en especies y voluntariado. De diferentes empresas reciben donativos en especies (ropa, alimentos, muebles). En cuanto al apoyo voluntario, este se vincula bajo tres modalidades: de manera temporal en la atención directa en los Programas, el servicio social prestado por universidades y la práctica profesional de estudiantes universitarios.

En el año 2011 se participó en un evento patrocinado por las principales empresas televisoras mexicanas, Iniciativa México, que consiste en el concurso de una diversidad de iniciativas sociales que reciben el apoyo de los televidentes. MAMA quedó escogida entre las 25 iniciativas finalistas, lo que le posibilitó recibir 2 millones de pesos. Otros medios de obtención de recursos son: la cena anual, Cena entre Amigos, en la que los comensales pagan $ 750 por persona oportunidad en la que se entregan los premios MAMA a un(a) benefactor(a) de MAMA, una(a) emprendedor(a) social y un(a) filántropo(a) de la comunidad, y subastas de obras de arte.

Como herramienta fundamental para la movilización de recursos, MAMA cuenta con una estrategia de comunicación muy activa hacia el público, mediante un boletín, un programa de radio y mediante campañas que buscan llegar a diversos segmentos de población. El boletín MAMA Informa se tiró en una edición de 10.000 ejemplares el año 2011, que fueron repartidos masivamente. La actual campaña, Hay de crisis a crisis, la tuya y la de ellos, busca abordar a diferentes sectores en tiempos de recesión.

Además, se informa anualmente en qué se invirtieron los recursos ingresados, como manera de actuación transparente. La cultura filantrópica no es muy fuerte en Jalisco, MAMA se plantea como misión contribuir a cimentar dicha cultura, por eso las campañas son realizadas con un enfoque pedagógico, que las personas se apropien de los valores de la filantropía.

Algunas reflexiones

La experiencia de MAMA, como la de cualquier organización social, no representa una receta aplicable en cualquier lado. Es más, muchas organizaciones tienen sus reparos con estos mecanismos de movilización de recursos. El mismo Rogelio nos contaba, que la participación de MAMA en el programa televisivo Iniciativa México fue criticada desde otras organizaciones sociales, y reconoce que tiene sus riesgos, pero también que el terreno de los financiamientos está plagado de dilemas como este. Se está terminando el tiempo de los financiamientos externos “seguros” y “solidarios”. El tiempo que viene será de mucha confusión en este sentido.

Sin embargo, aunque la experiencia de MAMA puede verse alejada del estilo de trabajo de muchas organizaciones, ella deja algunos aprendizajes que tomarán cada vez más importancia para las organizaciones sociales en Centroamérica y México.

  1. Una causa que llama al compromiso. La causa expresada en la misión de MAMA es concisa y clara. El sujeto de su trabajo es sumamente claro para quien conozca su misión. Es transmitida bajo diferentes formas y de manera masiva. Como nos decía Rogelio, es una interpelación para que personas y grupos asuman una posición, no solamente entreguen una donación.
  2. Apostar a los recursos locales aumenta la capacidad de influir en las fuentes de recursos. Sin ser una panacea, los recursos que se consiguen en el entorno inmediato están sujetos a decisiones más cercanas a las organizaciones, en las que tienen mayor capacidad de influir. Pareciera que la mayor capacidad de influencia se tiene sobre las decisiones del público donante, de donde viene un 60% de los recursos de MAMA. Es el poder que tiene la organización de convencer a comprometerse con su causa.
  3. Una relación transparente con el entorno. Lo hemos comprobado múltiples veces, existe una correlación entre mayor dependencia de fondos externos y una relación más pobre de las organizaciones externas. La plata viene de lejos, esas fuentes interesa mantener informadas al día de nuestras actividades y proyectos, del entorno sólo interesan algunos contactos relacionados directamente con el proyecto. En la medida en que más se dependa de los recursos locales, más necesario será mantener una relación dinámica y transparente con diversos actores, en primer lugar con nuestro público donante.
  4. Una política activa hacia el voluntariado. No son pocas las organizaciones que comenzaron con trabajo voluntario, hasta que este desapareció, también en directa relación con el aumento de la dependencia de recursos de cooperación externa. Al mismo tiempo se estrecha el concepto de “recursos” que se pueden movilizar, queda reducida a los recursos financieros, se desvalorizan los recursos en tiempo y energías brindado por personal voluntario, los aportes en especies, los recursos culturales que provienen de las comunidades. Las organizaciones quedan dependiendo del delgado hilo de lo financiero, cuya decisión de cortarlo está en manos de otros.
  5. Organizaciones con mayor autonomía. Nos parece un corolario claro de los anteriores eslabones que se fortalece la autonomía de las organizaciones. No dependen para sus temas y abordajes de trabajo de los criterios muchas veces arbitrarios de un lejano donante. Dependen de el compromiso al que convoca su causa, de su propia gestión, de sus relaciones con el entorno, de la transparencia que rodee su comportamiento, en fin, de la confianza que genera en los actores con los que interactúa.

Indudablemente que este camino presenta sus limitaciones que no enfatizamos en esta breve noticia. Los donantes internos quieren ver su aporte reflejado en actividades y resultados, no en instituciones grandes. Esto presiona fuertemente en los salarios que se pueden pagar, en los puestos que se pueden cubrir, en los equipos de que se dispone, etc. Por otra parte, trabajar con recursos locales no elimina las dependencias, las relativiza, asumen otras formas más manejables; trabajar con fondos públicos en México exige mucho de las organizaciones y las decisiones pueden quedar sujetas a criterios político-partidistas. Consideramos que estas son condiciones con las que se tiene que ver las organizaciones que quieran acceder a fondos públicos, se pueden evitar sólo esquivando el trabajo con fondos de esa naturaleza. Por último, el trabajo con recursos locales no excluye el aporte externo, incluso MAMA está pensando en explorar algunos aportes que completen su presupuesto, pero sí dicho aporte pierde mucho del poder que tiene en relaciones en las que se sitúa como donante principal o único.